domingo, 24 de junio de 2012

Frases de Libros

TRES METROS SOBRE EL CIELO


-Soy feliz. Jamás me he sentido tan bien, ¿y tú? 
-¿Yo? Estoy de maravilla -¿Hasta el punto de llegar a tocar el cielo con un dedo? -No, así no. -¿Ah, no? -Mucho más. Al menos tres metros sobre el cielo 

-Las cosas se han puesto muy difíciles para nosotros. Me encantaría estar muy lejos contigo, sin que hubiera más problemas, sin mis padres, sin todos estos líos, en un lugar tranquilo, fuera del tiempo. -No te preocupes. Yo sé adónde podemos ir, nadie nos molestará. Hemos estado ya muchas veces, basta quererlo. -¿Adónde? -Tres metros sobre el cielo, donde viven los enamorados. 



- Prácticamente, ¿cuántas veces se ha roto este mes? - Cuatro. - De verdad, no sabes mantener una moto.- No es eso, yo la hago correr al máximo. No soy como tú, que desde que te has enamorado no piensas más en las carreras. Porque, ¿te has enamorado verdad? ¿No piensas siempre en ella? ¿No estás esperando la hora en la que ella te llame? ¿No te late con fuerza el corazón cuando la ves? - Sí. Sí que estoy enamorado. 


+Puede que nos veamos otra vez. Veo que tienes argumentos muy interesantes...

-Te he dicho ya que eres un cerdo?
+Si creo que si... Entonces, paso a recogerte mañana por la noche.
-No podría. Creo que no podría resistir otra noche como esta.
+¿Porque, no te has divertido?
-¡Muchísimo! Yo hago siempre la camomila, todas las noches. Procuro que la policía me persiga durante un rato, me arrojo de la moto en medio de un campo desconocido, me dejo perseguir por un perro rabioso y, para acabar, me tiro sobre un monton de estiércol. Luego me revuelvo un poco en él y a continuación regreso a casa en sostén y bragas. 
+Con mi cazadora encima.
-Ah, claro, lo olvidaba.
+Y, sobretodo, no me has dicho una cosa. 
-¿Qué?
+Que has hecho todo esto conmigo. 




TENGO GANAS DE TI



Parece que quiera entrar dentro de mí, devorarme, llegar a mi corazón. ¿Pero qué haces? Para. Ya es tuyo...


-Venga invéntate algo, que se yo... Que tienes que recoger la ropa de la azotea, que tienes que ir a buscar algo a casa de una amiga que vive en el piso de arriba, que tienes que escaparte conmigo, di eso pero sube... tengo ganas de tí.
+No has dicho "tengo ganas de verte" sino, "tengo ganas de tí".
-Sí y lo repito; tengo ganas de tí.
+Yo también tengo ganas de tí.


+Tú te crees un príncipe azul, ¿verdad Step? 
- Depende de quién sea esta vez la Cenicienta 



Estoy fuera. De los recuerdos, del pasado. En ese silencio que hace daño.